Sezanne (blanco o rosa, redondo).
Composición química del rábano:
- Agua 95%
- Hidratos de carbono 3% (fibra 1%)
- Proteínas 1%
- Lípidos 0, 2%
- Vitamina C 20 mg/100 g
- Potasio 240 mg/100 g
- Sodio 40 mg/100 g
- Calcio 34 mg/100 g
- Fósforo 27 mg/100 g
Algunas de sus bondades
La base del tallo y parte de la raíz se encuentran engrosadas formando un tubérculo o fruto carnoso subterráneo. Es de color rojo aunque por dentro es blanco, tiene olor fuerte y sabor picante.
Este rubro tiene algunas bondades medicinales, entre ellas la de proteger la vesícula biliar.
Antiséptico, expectorante, diurético, reconstituyente y vulnerario.
Su cocimiento es útil para desinfectar y cicatrizar heridas, llagas y granos.
En enjuagues bucales ayuda a desinfectar las encías, cicatrizar el fuego de la boca. Aplicado como fricción en el cuero cabelludo restituye el cabello que se ha caído por alguna infección.
Su jugo es recomendado en el tratamiento de las afecciones urinarias como cálculos renales y biliares.
Elimina las impurezas del organismo y actúa como un excelente reconstituyente, ya que es una gran fuente de yodo, vitaminas y minerales.
Puede usarse en caso de congestión bronquial para aliviar la tos y el dolor de pecho, baja la fiebre y facilita el descanso.
Perfectamente puede combinarse con otras plantas como el apio y espinaca. Con esta mezcla se utiliza como un excelente reconstituyente.
Empleo culinario:
Generalmente el rábano se consume crudo, a modo de aperitivo o formando parte de ensaladas, bocadillos u otras preparaciones. En Oriente es más frecuente servir esta hortaliza cocinada, preferentemente hervida de modo que su sabor se suaviza.
El sabor de los rábanos es diferente en función de la variedad y del suelo en que se hayan cultivado. Los más suaves son los rábanos pequeños y alargados, de color rojo y blanco. El sabor se debe a su aceite esencial, que se loca- liza en la parte superficial de esta raíz, justo por debajo de la píel. Por ello, gene- ralmente no se pelan, a menos que se prefiera un sabor más suave.
En muchas zonas también se consumen las hojas de la planta del rábano cuando están frescas, preparadas de modo similar a las espinacas. Una vez desecadas, se utilizan para la preparación de infusiones.
Sus Mejores Recetas
Ensalada de rábano
Ingredientes
- 3 Rábanos
- 5 cl de nata fresca
- 2 cucharadas soperas de vinagre
- 1 cucharada sopera de aceite
- Sal
Preparación
Limpia y pela los rábanos y pícalos finamente. Hierve los rábanos en agua durante 15 minutos. Escúrrelos bien presionando para extraer los jugos. Añade al rábano el vinagre, el aceite, la nata, sala y sirve.
Salsa de Rábano
Ingredientes:
- 1 tarro pequeño de queso crema
- 1 tarro pequeño de crema de leche
- ¼ de pastrom finamente picado
- 2 cucharadas de mayonesa
- 6 rábanos finamente picados
- 2 cucharadas de perejil finamente picado
- Sal y pimienta al gusto.
Procedimiento:
Todos estos ingredientes se mezclan en la batidora hasta que tenga consistencia. Esta salsa debe servirse bien fría, sobre tostadas o galletas para pasabocas.